Nada importa…
hoy me sonrío
con todo el cosmos
y la quietud del universo,
desde el centro más gigante
hasta este cigarrillo acolillándose.
La tengo,
delgada y filosa,
fina y punzante,
tragándose toda la luz de nuestro Espectro.
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lunes, octubre 13, 2008
viernes, mayo 23, 2008
LEJOS LIBERTAD (Advenimiento de la última Intempestiva)
“¿Alguien puede encontrarnos el lugar perdido?”
Decía yo, con mi miedo involutivo.
La melodiosa música,
Llegaba desde arriba, anunciando algo con su güira
Mientras, monstruos salvajes y folklóricos
Adornaban presurosos a la joven criatura aún encu-nada, y…
“¿Qué lo que?”.
¡Bienvenidos!
Este es el sitio, aquí dejamos nuestros sueños
Cuando decidimos hace siglos olvidarlo todo.
No pudimos ser negros… ni quisimos
Ni nos dejaron ser blancos, taínos.
Corredores tropicales
Gritos y alaridos
Y en el bosque
El mito volvía a embrujarnos nuevamente.
La serpiente, intempestiva, inoportuna
Como siempre, llegó con sus risas al encuentro:
“Yo soy la libertad,
Soy el bien y el mal en vuestras vidas;
Por poneros de ejemplo,
Vosotros, ¿acaso hacéis lo que decís después de que lo pensáis?”.
Bosch, Che, Balaguer
Lejos Libertad
Entre los restos de una momia precolombina
Y el amor, postmoderno
Desnudando todos los errores y misterios
Fue el viento perdiéndonos de vista.
Antes de que, en el vasto silencio,
Cuando nos perdíamos en las calles de la historia
Nuevamente
La voz, al fin lo despedazó todo…
(Ce/o/eñe/o):
“¡Coño!”
La única solución, parecía sorprendente:
Revolución…
U olvidar.
“¿Quiénes somos?”.
Decía yo, con mi miedo involutivo.
La melodiosa música,
Llegaba desde arriba, anunciando algo con su güira
Mientras, monstruos salvajes y folklóricos
Adornaban presurosos a la joven criatura aún encu-nada, y…
“¿Qué lo que?”.
¡Bienvenidos!
Este es el sitio, aquí dejamos nuestros sueños
Cuando decidimos hace siglos olvidarlo todo.
No pudimos ser negros… ni quisimos
Ni nos dejaron ser blancos, taínos.
Corredores tropicales
Gritos y alaridos
Y en el bosque
El mito volvía a embrujarnos nuevamente.
La serpiente, intempestiva, inoportuna
Como siempre, llegó con sus risas al encuentro:
“Yo soy la libertad,
Soy el bien y el mal en vuestras vidas;
Por poneros de ejemplo,
Vosotros, ¿acaso hacéis lo que decís después de que lo pensáis?”.
Bosch, Che, Balaguer
Lejos Libertad
Entre los restos de una momia precolombina
Y el amor, postmoderno
Desnudando todos los errores y misterios
Fue el viento perdiéndonos de vista.
Antes de que, en el vasto silencio,
Cuando nos perdíamos en las calles de la historia
Nuevamente
La voz, al fin lo despedazó todo…
(Ce/o/eñe/o):
“¡Coño!”
La única solución, parecía sorprendente:
Revolución…
U olvidar.
“¿Quiénes somos?”.
lunes, mayo 19, 2008
PRELUDIO A LA PENÚLTIMA INTEMPESTIVA
Salimos, y la ciudad estaba ahí
esperando por nosotros hace años
sus poros encharcados
y sus quebradas venas ya roídas por el tiempo
pulsaban coches estruendosos
haciéndonos oír el latido desesperado de su historia:
«Una vez le dije a mis habitantes
“Vengan todos productivamente a poblarme
Hagamos de mis tierras
Lo que el azar prefiera
O con astucia, sacrificio y renuncia
Forjemos en mí paraíso
Lo que sus mentes y sus cuerpos quieran...
Eso fue hace siglos.”
–Dónde está la niña guapa
con su vestido tropical e inocente–
pregunté a mis acompañantes…
«Ya no estaban
Ni unidos ni muertos ni vivos.
Sólo cuerpos sin almas, como antes, al principio
Ingenuos, despavoridos.
Qué podía hacerme, qué.
¿Seguir yo misma, sola, mi curso sin recursos?
Otros vinieron a oprimirlos
Les dejé entrar
Y entraron…»
Nos despedimos de la ciudad
Cerrando los ojos, y jamás volvimos.
esperando por nosotros hace años
sus poros encharcados
y sus quebradas venas ya roídas por el tiempo
pulsaban coches estruendosos
haciéndonos oír el latido desesperado de su historia:
«Una vez le dije a mis habitantes
“Vengan todos productivamente a poblarme
Hagamos de mis tierras
Lo que el azar prefiera
O con astucia, sacrificio y renuncia
Forjemos en mí paraíso
Lo que sus mentes y sus cuerpos quieran...
Eso fue hace siglos.”
–Dónde está la niña guapa
con su vestido tropical e inocente–
pregunté a mis acompañantes…
«Ya no estaban
Ni unidos ni muertos ni vivos.
Sólo cuerpos sin almas, como antes, al principio
Ingenuos, despavoridos.
Qué podía hacerme, qué.
¿Seguir yo misma, sola, mi curso sin recursos?
Otros vinieron a oprimirlos
Les dejé entrar
Y entraron…»
Nos despedimos de la ciudad
Cerrando los ojos, y jamás volvimos.
jueves, marzo 06, 2008
Quién hubiera sentenciado
hace algún tiempo
que llegaríamos ociosos hasta aquí
vivos e ingenuamente recluidos
Ya no habrá inviernos
escudriñando las oleadas contraídas
que se ocultaban tras los secretos del placer
de nuestros miedos infantiles
Hagámoslo diferentemente ésta vez, nena
la muerte es pequeña y frágil
Ya no habrá puertas entreabiertas
esperando dislocadas a ser atravesadas por nosotros
ni húmedos e inmaculados cementerios
con sus antiguos sepulcros agrietados
Los versos del deber silenciarán taciturnos
en la hora en que aúllen su himno los perros de la noche
desvístete en la luna, admirable e instintiva doncella
Adonis ha sido visto jugando por entre los jardines
después de agotar impávido su último descanso
Abordemos la profunda melodía
mientras concluya resuelto el perfecto instante
Nuestro verbo accidentado
emancipará vagamente nuestros temores
y ya no habrá ningún sueño eterno detrás de nuestros párpados
al caer sobre su lecho la última existencia
Dancemos colocados nuestro baile ancestral
Hermanos y Hermanas de la media luz
En ese provisional lapso en que destruyamos
sólo podremos caer.
hace algún tiempo
que llegaríamos ociosos hasta aquí
vivos e ingenuamente recluidos
Ya no habrá inviernos
escudriñando las oleadas contraídas
que se ocultaban tras los secretos del placer
de nuestros miedos infantiles
Hagámoslo diferentemente ésta vez, nena
la muerte es pequeña y frágil
Ya no habrá puertas entreabiertas
esperando dislocadas a ser atravesadas por nosotros
ni húmedos e inmaculados cementerios
con sus antiguos sepulcros agrietados
Los versos del deber silenciarán taciturnos
en la hora en que aúllen su himno los perros de la noche
desvístete en la luna, admirable e instintiva doncella
Adonis ha sido visto jugando por entre los jardines
después de agotar impávido su último descanso
Abordemos la profunda melodía
mientras concluya resuelto el perfecto instante
Nuestro verbo accidentado
emancipará vagamente nuestros temores
y ya no habrá ningún sueño eterno detrás de nuestros párpados
al caer sobre su lecho la última existencia
Dancemos colocados nuestro baile ancestral
Hermanos y Hermanas de la media luz
En ese provisional lapso en que destruyamos
sólo podremos caer.
lunes, octubre 22, 2007
¡Blasfemias!
Lo todo y lo nada.
¡Blasfemias!
El sueño y la almohada.
¡Blasfemias!
El salto y el giro
¡Blasfemias!
El santo, el esbirro
¡Blasfemias!
La puta y la pura
¡Blasfemias!
El grito y el niño
¡Blasfemias!
El hambre y el miedo
¡Blasfemias!
Silencio y pecado
¡Blasfemias!
El fuerte, oprimido
¡Blasfemias!
Lo blando y lo negro
¡Blasfemias!
Lo blanco y lo fuerte
¡Blasfemias!
Lo todo y lo nada.
¡Blasfemias!
El sueño y la almohada.
¡Blasfemias!
El salto y el giro
¡Blasfemias!
El santo, el esbirro
¡Blasfemias!
La puta y la pura
¡Blasfemias!
El grito y el niño
¡Blasfemias!
El hambre y el miedo
¡Blasfemias!
Silencio y pecado
¡Blasfemias!
El fuerte, oprimido
¡Blasfemias!
Lo blando y lo negro
¡Blasfemias!
Lo blanco y lo fuerte
¡Blasfemias!
domingo, septiembre 30, 2007
GINEBRA GIN
Ondas roncas, jadeantes
Lúgubres y contusionadas
Voces inescrutables
Cantan
Abismos cargados y densos
Nos abordan la noche
Y sus giros
La fachada inexistente
Dentro del caos y el jaleo
El embrollo en cada sorbo
Lobreguez desnuda
Y melancóholica Ginebra Gin
Lúgubres y contusionadas
Voces inescrutables
Cantan
Abismos cargados y densos
Nos abordan la noche
Y sus giros
La fachada inexistente
Dentro del caos y el jaleo
El embrollo en cada sorbo
Lobreguez desnuda
Y melancóholica Ginebra Gin
sábado, septiembre 22, 2007
LA MANO MÁGICA
“Entre el humo y mis pensamientos…”
Dijo, y todo volvió a ser risas, carcajadas
La mano que nos hacía la noche, el rictus
Entonces fuimos tres, los que éramos entonces
Y alguien, de repente, me tomaba el cuello
Alzándome hasta un cielo raso sin destinos
Y otro, otro “bajaba de las nubes
Con su cabeza cortada por el ensueño”
Se iba, nos íbamos haciendo dueños
De la vida, esa que nos quitaban
Injustamente desde los tiempos
Todas las horas en que crecíamos.
lunes, junio 25, 2007
¡AH, HOMBRES DEL MAÑANA!
¿Hemos necesitado de una fortuna
para complacer nuestros caprichos?
¿O de insolentes máquinas audaces
para "des-ensordecer" nuestro silencio?
¡Ah, hombres del mañana desde hoy!
¡Hombres del mañana de este hoy...!
Les pregunto:
¿Quisiera alguno acompañarme a conocer
el verdadero reino de esta tierra?
¡Oh! Hombres del mañana de este hoy:
¿Por qué se distraen mirando atentamente al firmamento
en la espera de esa gran estrella de oro (fugaz)?
¿Y por qué, entonces, miles de años después
desisten decepcionados
y fijan la mirada en sus propios pies (calzados)?
¡Ah, estatu del mañana de este quo!
Hombres del mañana de este hoy...
¿Quisiera alguno acompañarme a conocer
el verdadero reino de esta tierra?
¡Miren!
¡Aquí está!
para complacer nuestros caprichos?
¿O de insolentes máquinas audaces
para "des-ensordecer" nuestro silencio?
¡Ah, hombres del mañana desde hoy!
¡Hombres del mañana de este hoy...!
Les pregunto:
¿Quisiera alguno acompañarme a conocer
el verdadero reino de esta tierra?
¡Oh! Hombres del mañana de este hoy:
¿Por qué se distraen mirando atentamente al firmamento
en la espera de esa gran estrella de oro (fugaz)?
¿Y por qué, entonces, miles de años después
desisten decepcionados
y fijan la mirada en sus propios pies (calzados)?
¡Ah, estatu del mañana de este quo!
Hombres del mañana de este hoy...
¿Quisiera alguno acompañarme a conocer
el verdadero reino de esta tierra?
¡Miren!
¡Aquí está!
martes, mayo 02, 2006
EL RESTO ERAS TU
Salimos al mundo por una puerta estrecha y corta.
Ahora estamos aferrados y asustados
en un mundo esencialmente precario e imprevisible.
Lo demás es amor.
Abandonamos nuestros sueños por una realidad
inconstante y frágil que creemos manipular
sin percibir que ya nada será igual al siguiente instante.
Lo demás es pasado.
Somos seres humanos en busca de refugio,
sólo queremos volver a ser lo que fuimos antes de nacer.
Pero es imposible reencontrar esa matriz tropical y preservadora.
Lo demás es miedo.
Enriquecemos por miedo a la pobreza, nos empobrecemos al negarla.
Dios no existe, pero es Dios, y es mejor que lo sea
a que no haya nada más que nos sustente.
Lo demás es psicoanálisis.
¿Dónde estás?
Es la primera vez que comprendo la atemporalidad de mi existencia.
Mientras escribo, una flor debe estar abriendo sus pétalos en Australia
y un grano de arena moviéndose en la India.
Lo demás es geografía.
Y ya somos adultos,
pero tarde intentamos permanecer estáticos e inamovibles.
Millones de átomos hacen posible que mis manos escriban.
Es difícil agradecer cuando no se sabe quien ha hecho el favor.
Pero aquí estamos.
Al final, después, siempre queda alguien vivo,
para recordarnos con él a todos nosotros, los que somos, y los que fuimos.
Lo demás es filosofía.
Algo logra escapar a los designios de la razón. Lo importante es permanecer.
Lo otro se irá con el tiempo que siempre trae respuestas eternamente inconclusas.
Ahora comprendo mi lugar en la tierra, es este.
Debajo de esta atmósfera, entre este aire que respiro.
Algo me dice que pronto todo será distinto.
Es decir, pronto tendré nuevos sentidos para percibir la materia y a mí mismo.
La próxima puerta es ancha y larga, y estamos de este lado evitando salirla.
Buscando un único motivo para querer regresar algún día, de ser posible.
Pero estamos condenados a estar en medio hasta conocer ambos extremos.
Una gota cae deslizada por el cristal de la ventana,
y me siento feliz por ser yo quien la vea y la toque
o salga a la lluvia a mojarse por dentro.
No te preocupes. Sólo pondré la ciencia a nuestro servicio.
Ya no quiero descubrir como funciona la vida humana,
temo que alguien quiera detenerla por siempre para poder morirse tranquilo.
Lo demás es aquello.
Pero todo el resto… eras tú.
Ahora estamos aferrados y asustados
en un mundo esencialmente precario e imprevisible.
Lo demás es amor.
Abandonamos nuestros sueños por una realidad
inconstante y frágil que creemos manipular
sin percibir que ya nada será igual al siguiente instante.
Lo demás es pasado.
Somos seres humanos en busca de refugio,
sólo queremos volver a ser lo que fuimos antes de nacer.
Pero es imposible reencontrar esa matriz tropical y preservadora.
Lo demás es miedo.
Enriquecemos por miedo a la pobreza, nos empobrecemos al negarla.
Dios no existe, pero es Dios, y es mejor que lo sea
a que no haya nada más que nos sustente.
Lo demás es psicoanálisis.
¿Dónde estás?
Es la primera vez que comprendo la atemporalidad de mi existencia.
Mientras escribo, una flor debe estar abriendo sus pétalos en Australia
y un grano de arena moviéndose en la India.
Lo demás es geografía.
Y ya somos adultos,
pero tarde intentamos permanecer estáticos e inamovibles.
Millones de átomos hacen posible que mis manos escriban.
Es difícil agradecer cuando no se sabe quien ha hecho el favor.
Pero aquí estamos.
Al final, después, siempre queda alguien vivo,
para recordarnos con él a todos nosotros, los que somos, y los que fuimos.
Lo demás es filosofía.
Algo logra escapar a los designios de la razón. Lo importante es permanecer.
Lo otro se irá con el tiempo que siempre trae respuestas eternamente inconclusas.
Ahora comprendo mi lugar en la tierra, es este.
Debajo de esta atmósfera, entre este aire que respiro.
Algo me dice que pronto todo será distinto.
Es decir, pronto tendré nuevos sentidos para percibir la materia y a mí mismo.
La próxima puerta es ancha y larga, y estamos de este lado evitando salirla.
Buscando un único motivo para querer regresar algún día, de ser posible.
Pero estamos condenados a estar en medio hasta conocer ambos extremos.
Una gota cae deslizada por el cristal de la ventana,
y me siento feliz por ser yo quien la vea y la toque
o salga a la lluvia a mojarse por dentro.
No te preocupes. Sólo pondré la ciencia a nuestro servicio.
Ya no quiero descubrir como funciona la vida humana,
temo que alguien quiera detenerla por siempre para poder morirse tranquilo.
Lo demás es aquello.
Pero todo el resto… eras tú.
jueves, diciembre 29, 2005
domingo, agosto 28, 2005
DIONISIA
Todas las preguntas han sido descifradas por el oráculo
mas sólo una contienen el gran enigma:
- Sibila -
¿Dejas que la libertad sea quien decida tus pasos?
¿Te conoces a ti misma?
¿Asesinas a la abeja antes de que haga su miel?
Preguntas elaboradas en las penumbras
Respuestas Dionisiacas
Un cielo tenido por el vino del sol
Un mar plateado por la luz de la luna
Laureles
Delfos
Y la gran efigie, furiosamente envejecida
con sus gestos infantiles y sus arrugas minusiosamente detalladas
tratando de evadir a los dioses y el tiempo...
mas sólo una contienen el gran enigma:
- Sibila -
¿Dejas que la libertad sea quien decida tus pasos?
¿Te conoces a ti misma?
¿Asesinas a la abeja antes de que haga su miel?
Preguntas elaboradas en las penumbras
Respuestas Dionisiacas
Un cielo tenido por el vino del sol
Un mar plateado por la luz de la luna
Laureles
Delfos
Y la gran efigie, furiosamente envejecida
con sus gestos infantiles y sus arrugas minusiosamente detalladas
tratando de evadir a los dioses y el tiempo...
martes, agosto 09, 2005
ADÓNDE VAN LAS PISADAS
(Aprehensión dionisíaca de un día sin palabras)
Adónde van las pisadas que colorean al mar
Tratando de dar una vez más la espalda al alba.
¡Qué edad tanto extraña en que vivíamos entonces!
La ciudad, dando golpes ciegamente a sus retoños.
Mientras tanto, nos movíamos retorcidos y jadeantes
Siguiendo el indestructible ciclo de la subsistencia.
La luna, plateaba la superficie de la pompa madresanta
Riendo de nosotros extasiada y melancólica
Escondiendo una mirada de asombro y desengaño
Retirando su pleamar, provocándonos en su ascenso
Uniéndonos en cópulas sexuales enigmáticas
Asesinando días: haciendo posible la venida del mañana.
Quién nos obliga -en su preñez- a seguir la curva ingenua
De la incierta y vívida angustia que oculta la muerte...
Adónde van las pisadas cuando ya es de la noche
La profunda amargura de la ausencia del tiempo.
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